Euskera, inglés y castellano en un entorno natural y coherente
En Aiurri Montessori, los idiomas no son asignaturas sueltas.
Son parte de la vida.
El alumnado crece en un entorno donde el euskera, el inglés y el castellano conviven de forma real, utilizándose cada día para comunicarse, aprender y relacionarse.
Aprender lleva tiempo · Respetar el proceso · Confiar en el niño · Observar antes de intervenir · Aprender haciendo · El silencio también enseña · Menos prisa · Más sentido · Aprender desde dentro · Acompañar sin dirigir ·
Una base sólida: el euskera
El euskera es la lengua vehicular del centro y el corazón de nuestra comunidad.
Se vive con naturalidad en el aula y fuera de ella, creando un vínculo real con el idioma, la cultura y el entorno.
Porque cuando una lengua se vive, se aprende de verdad.
Inglés para abrir el mundo
El inglés se introduce de forma progresiva y natural como herramienta de comunicación.
No se limita a una clase: aparece en proyectos, actividades y momentos cotidianos, permitiendo que el alumnado lo utilice en contextos reales desde edades tempranas.
Así, el idioma deja de ser teórico y pasa a ser útil.
Porque aprender idiomas no va de memorizar
Va de vivirlos, usarlos y sentirlos como propios.
Aprenden a usar los idiomas, no solo a estudiarlos
Trabajamos las cuatro competencias —hablar, escuchar, leer y escribir— desde un enfoque práctico.
En inglés, además, utilizamos metodologías como Jolly Phonics y Read Write Inc. para acompañar la lectoescritura de forma estructurada y respetuosa con cada ritmo.
Presente en todo su día
Los idiomas forman parte de su experiencia diaria:
- En el aula
- En proyectos
- En arte y ciencias
- En el juego, el patio o el comedor
Esto genera una exposición constante que facilita un aprendizaje natural, sin forzar.
¿El resultado?
- Niños y niñas que:
- Se comunican con seguridad en diferentes idiomas
- Entienden los idiomas como algo útil y cercano
- Desarrollan una mirada abierta al mundo
Porque aprender idiomas no va de memorizar
Va de vivirlos, usarlos y sentirlos como propios.